miércoles, 24 de junio de 2009

The Shock Doctrine


The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism (La Doctrina del shock: El auge del capitalismo del desastre,) por la periodista canadiense Naomi Klein, es un libro que busca dar una explicación sobre nuestros tiempos actuales. Durante los últimos 35 años se han aplicado en diferentes países al rededor del mundo políticas económicas de libre mercado. En todos los casos, las políticas neoliberales han sido antipopulares y ampliamente rechazadas por muchos sectores de la población de cada país. Por lo que han sido implementadas por métodos antidemocráticos y muchas veces violentos. La autora engloba estos métodos bajo el término: Doctrina del shock.

Este libro también inspiró un cortometraje del mismo nombre escrito por Naomi Klein y Alfonso Cuarón y dirigido por Jonás Cuarón, hijo del director mexicano. El corto resume e ilustra el contenido del libro.




En este libro la palabra shock tiene varios significados. El primero de ellos se refiere a la terapia desarrollada por Ewen Cameron en la primera mitad del siglo XX, que consistía en uso de drogas y terapia electro-convulsiva en pacientes con enfermedades mentales. Los supuestos pacientes anesteciados, inducidos a coma o bajo el efecto de drogas alucinógenas recibían electroshocks al punto de causarles convulsiones. Con esta terapia se buscaba curar enfermedades mentales borrando la memoria del paciente y reconstruyendo su psique por completo. El desarrollo de esta terapia y los respectivos experimentos en seres humanos fueron patrocinados por la CIA dentro del proyecto MKULTRA, cuyo objetivo era investigar técnicas de control mental e interrogatorios, y condujeron al desarrollo del manual KUBARK de contrainsurgencia con la intención de "re-educar" prisioneros.

El segundo significado de shock se refiere a un desastre, que va de un golpe de estado o una guerra, hasta un colapso o crisis económica, o un desastre natural. Este desastre es visto como una oportunidad para implementar profundos cambios en las políticas públicas de un estado o nación. Cuando ocurre una crisis, la población entra en un estado de shock en el que no opondrán resistencia a dichos cambios, por muy drásticos o antipopulares que sean. Los efectos son análogos a los de la terapia de electroshock, sólo que ocurren a gran escala en una socidedad entera. El punto central de la Doctrina del shock se resume en una frase de Milton Friedman de su libro Capitalism & Freedom:
"Only a crisis, real or perceived, produces real change. When that crisis occurs, the actions that are taken depend on the ideas that are lying around. That, I believe, is our basic function: to develop alternatives to existing policies, to keep them alive and available until the politically impossible becomes politically inevitable."
Posteriormente, para afrontar la crisis se aplican medidas extremas que difícilmente podrían implementarse en tiempos de paz. Estas medidas pueden incluir apertura de mercados, cancelación de aranceles, eliminación de subsidios, desregulación, estados de excepción, privatizaciones de empresas estatales, despidos masivos, suspensión de garantías, evacuaciones de la población, cancelación de derechos laborales, etc. Por lo general estas medidas son sugeridas por organismos internacionales como el Banco mundial o el Fondo monetario internacional. Muchas veces, los préstamos o apoyos de emergencia de estos organismos para afrontar las crisis están condicionados a la aplicación de estas medidas. La autora denomina Capitalismo del desastre (disaster capitalism) a la acción de conseguir ganancias económicas de estas desgacias, y Complejo del capitalismo del desastre (disaster-capitalism complex) al aparato corporativo necesario para aplicar la doctrina del shock en un determinado país, éste incluye gobiernos, fuerzas armadas, medios de comunicación, organismos internacionales como el FMI, empresas y oligarcas que serán directamente beneficiados.

Finalmente, se busca a través de reformas que los cambios económicos y legales hechos durante la crisis se vuelvan permanentes. Muchas de las medidas son antipopulares y provocarán resistencia entre la población. Dependiendo de la fuerza de la oposición, se realizarán acciones para defender el nuevo status quo, que van desde extorsión o soborno a líderes sociales, hasta represión de las marchas, o el arresto y desaparción de activistas. Muchos de los opositores, o ciudadanos inocentes capturados, terminan en cárceles clandestinas donde son torturados y sujetos a los mismos tratamientos con electroshocks del manual KUBARK.

La excusa para aplicar la Doctrina del shock es proteger y aumentar la libertad de los ciudadanos a través de la democracia y la economía de libre mercado. En teoría, en un mercado desregulado donde cada cual cuida sus propios intereses, la mano invisible del capitalismo regulará el mercado trayendo igualdad y prosperidad para todos. Sin embargo, la autora argumenta que las implementaciones fundamentalistas del capitalismo alrededor del mundo, como en los ejemplos mencionados en el libro, sólo han conseguido ampliar la brecha entre ricos y pobres, haciendo que surjan multimillonarios al mismo tiempo que se empobrece la población general trayendo consigo consecuencias devastadoras. También afirma que estos "fallos", no son incidentales ni provocados por factores externos, sino que así como el modelo está diseñado. Los Chicago boys defienden sus puntos bajo el argumento a que estas diferencias son ocasionadas debido a que el modelo no se ha aplicado con el rigor necesario para lograr un capitalismo con la pureza necesaria.

Esta profundización de las diferencias entre ricos y pobres se manifiestan con el surgimiento de zonas verdes (green zones) y zonas rojas (red zones,) es decir pequeñas islas de prosperidad en medio de océanos de pobreza. En muchos casos, las zonas verdes son verdaderas ciudades amuralladas para los ricos con ejércitos de seguridad privada donde el papel del gobierno ya no es proveer servicios sino contratarlos en la iniciativa privada. Este concepto es similar a la campana de vidrio mencionada en El misterio del capital de Hernando de Soto. La campana de vidrio es un conjunto de barreras intangibles que impiden a los pobres acumular y desarrollar capital, y por lo mismo son excluídos de los beneficios del capitalismo. Según de Soto, para romper esta barrera es necesario un sistema de propiedad claro y estandarizado que sirva para registrar y transferir capital, un sistema legal eficiente que garantice el cumplimiento de contratos, y por último acceso a créditos para la producción de fácil acceso garantizados por sus propiedades registradas y de cumplimiento obligado por el estado. Puede entenderse que la doctrina del shock rompe con estas condiciones desplazando a gran parte de la población fuera de la campana de vidrio hacia la economía informal.

Desde mi punto de vista, veo dos problemas graves en el capitalismo del desastre. El primero de ellos tiene que ver con que se desregularizan y liberan los mercados financieros. Esto permite un crecimiento desmedido en la industria de la especulación finaciera, que puede llegar a valer más que todos los activos de los otros sectores de la economía en conjunto. Por un lado se pueden crear fortunas rapidadamente, mientras que un mero rumor puede causar que los capitales emigren libremente de un país dejando deudas impagables y condiciones desastrosas aún en tiempos de crecimiento y expansión de mercados. El segundo problema es que la implementación de la doctrina del shock no está limitada y va más allá de liberar mercados de influencias externas como regulaciones excesivas, subsidios, aranceles, o monopolios de estado. También puede utlizarse para despojar a la población de sus propiedades, como en el caso de los pescadores víctimas del tsunami en Sri Lanka que fueron desplazados para beneficiar la llegada de la industria del turismo y las cadenas internacionales de hoteles y resorts; o para obligar a empresas que ya son privadas, como los conglomerados surcoreanos Daewoo, Hyundai, Samsung y LG, a abrirse al capital extranjero.

Finalmente, me pareció relevante V for Vendetta de Alan Moore para entender mejor el libro. Esta historia es relevante porque surge en dos momentos de la doctrina del shock mencionados en el libro. El primero es la guerra de las Malvinas, conflicto entre Argentina y el Reino Unido por el control de la Islas Malvinas, o Falkland Islands. Naomi Klein cita a Jorge Luis Borges al describir esta disputa como "Una lucha por un peine entre dos hombres calvos." Las islas no tenían valor o importancia estratégica para ninguna de las dos partes, sin embargo ambos gobiernos vieron este conflicto como una ganancia para sus propios fines. Para la junta militar argentina, lo único más grande que el resentimiento de la población por la falta de democracia era el sentimiento anti-imperialista. Para Margaret Thatcher fue la oportunidad de implementar reformas de libre mercado que hubieran sido imposibles en tiempos de paz. En este contexto surge la novela gráfica, que contrasta el fascismo y la anarquía en una historia consecuente de la situación política del gobierno de Thatcher. La adaptación cinematográfica de los hermanos Wachowski, de la que Alan Moore se deslinda llamándola "parábola de la era de Bush," surge en el contexto de la guerra de Iraq dándole especial énfasis a la guerra contra el terrorismo. Tanto en la novela gráfica como en la película se muestran la aplicación del shock en forma individual, cuando Evey es capturada y torturada por V para ayudarle a vencer sus miedos, y a nivel colectivo a través de los medios de comunicación.

Actualización 30 de Agosto, 2009

Naomi Klein explica la Doctrina del shock en The Commonwealth Club en California